Por el orgullo multinacional

Una vez definidos los finalistas para pelear por el torneo de clubes más prestigioso del fútbol, hay que analizar quién llega al domingo 23 de agosto, con las mayores posibilidades y sobre todo con la ambición de ganar este título que adornará las vitrinas del equipo campeón y hará enloquecer a sus fans, además de cumplir los sueños de dueños, jugadores y cuerpo técnico de distintas naciones y orígenes multirraciales.

No es casual que los equipos semifinalistas hayan sido franceses y alemanes, aun cuando sus ligas no son las más dominantes del entorno europeo, sus equipos nacionales han sido los dos últimos campeones del mundo y eso implica que la semilla sembrada en sus canteras ha dado frutos y pueden enfrentar el futuro en la escena futbolística con esperanza.

En el caso del Paris Saint Germain (PSG), logra por fin llegar a la tan anhelada final, después de 50 años de trabajo, de dominar la liga francesa en la última década y por supuesto una gran inversión de millones de euros (1,300) en la compra de jugadores de la talla de Neymar y Mbappé por parte de la entidad qatarí de inversión QIA (Qatar Investment Authority), a cuya cabeza la familia real ha encumbrado al empresario Nasser Al Khelaifi, además dueño de beIN Media.

Claro que los méritos deportivos se ganan en el terreno de juego y nada asegura que los petrodólares logren la victoria, lo que sí es un hecho es que los jugadores del PSG quieren lograr la hazaña de conquistar la primera Champions para la capital de la Luz y qué mejor escenario que el llamado Estadio da Luz, aunque su nombre oficial ahora sea Estádio do Sport Lisboa e Benfica de Portugal.

Enfrente tienen a un temible adversario bávaro, el FC Bayern München equipo con una historia de 120 años, cuyo Presidente Herbert Hainer, es un exitoso hombre de negocios que ha triunfado en empresas tan relevantes como Adidas, Allianz, Accenture o Lufhtansa y que además tiene en su junta directiva a futbolistas de la talla de Rummenigge como Director General o como miembros a Oliver Khan y a Hasan Salihamidžić, ambos ya campeones en la Champions.

El club alemán busca su tercera orejona y han demostrado que tienen verdaderamente ganas de tenerla en su palmarés, ya que han arrasado prácticamente a sus adversarios en los últimos partidos, destacando la goleada al Barcelona (8 a 2) y apenas el miércoles 3-0 al Lyon; en esta final el goleador polaco Robert Lewandowski buscará consagrarse campeón, además de ser el máximo rompe redes de esta competición con 15 anotaciones y en donde también ha lucido el jugador alemán-marfileño Serge Gnabry con 9 anotaciones, dos de ellas en la semifinal.

Con todos estos aderezos, tenemos lista la mesa para disfrutar uno de los mejores eventos deportivos de la actualidad, más allá de quién lucirá, si Neymar, Mbappé o Icardi por el lado del PSG o si será Lewandowski, Gnabry o Müller, seguramente quedaremos maravillados por la entrega, pasión y hambre de triunfo que cada equipo demostrará y en donde veremos quién y cómo puede hacer pesar la camiseta de dos clubes con historia, talento y sin duda éxito. Disfrutemos y rindámonos a otra noche mágica de final de Champions.

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