Nadie esperaba que Miz saldría a defender su título contra Bobby Lashley, y si alguien pensaba que el nuevo campeón sería justo y honesto durante su reinado es por ingenuos y poco conocedores. Desde que no salió al primer llamado por un dolor de estómago se veía venir una larga lista de ocurrencias que Miz emplearía para retener el campeonato.
En la segunda oportunidad de Lashley el campeón salió huyendo con el cinturón ni bien había sonado la campana que iniciara el combate. Poco después se anunció un tercer llamado que prevendría que Miz se saliera con la suyas de nuevo. Si el campeón no aparecía para la lucha iba a ser destituido del título y Lashley ganaría automáticamente el cinturón.
Como dicen “la tercera es la vencida”, y la probabilidad de que Miz retuviera cada vez era menor –sobretodo después de que la estipulación cambiara a una ser una lucha de leñadores. Con su salida de escape bloqueada, no tardó mucho Bobby Lashley en vencer al campeón y convertirse en el nuevo portador del título de WWE.

Esto y más se vivió en Monday Night Raw.

Drew McIntyre regresa a Raw
A diferencia de otros ex campeones, Drew McIntyre perdió su título contra el peor rival y de la manera más vergonzosa. Después de ser brutalmente atacado tras su gran pelea en la Cámara de Eliminación, no pudo defenderse cuando Miz salió a canjear el maletín de MITB.
Era obvio que en su regreso no iba a estar del mejor humor, sobre todo si tenía un combate agendado contra su ex mejor amigo. Fue tanto su mal humor que no pudieron esperar hasta más tarde en la noche para la lucha. Y cuando Sheamus llegó a ringside comenzaron a lanzar los primeros golpes de lo que fue una de las luchas más agresivas de este Monday Night Raw.
La lucha favoreció a los dos, no olvidemos que ellos se conocen desde hace años y eso se nota en la dinámica dentro del ring. Además, enfocándonos en la storyline, ellos se odian a muerte y eso siempre suena prometedor en la lucha libre. Cualquiera pudo haber ganado, pero quien lo merecía más era McIntyre.
El escocés ya pudo vengarse de la traición de Sheamus. El siguiente paso es esperar a ver que sucede entre Miz y Lashley por si busca recuperar el campeonato. Sin importar que suceda volveremos a verlo campeón tarde o temprano.

Nia Jax destruye a Naomi
Después de varias semanas en Raw y SmackDown de puras derrotas, Nia Jax por fin pudo obtener una victoria.
Naomi, quien regresó en Royal Rumble, se ha unido a Lana para enfrentar a las campeonas en pareja y para acompañarla cuando ha tenido combates individuales. Esta semana se intercambiaron los roles y se esperaba que le ganara a la samoana –sobre todo porque Lana lo ha hecho– pero Nia Jax fue mucho mejor.

Adam Pearce y Braun Strowman tienen un combate titular
A WWE le encanta darnos cosas que nunca pedimos y esta noche no fue la excepción. Esta vez forzaron a Braun Strowman y Adam Pearce a hacer un tag team y tener una lucha titular contra The Hurt Business. La idea hubiera sido genial si Pearce hubiera participado y si los dos hubieran ganado los títulos, como en WrestleMania 34.
Estoy segura que no soy la única que quiere ver al GM pelear, pero eso no esta en los planes y nos tenemos que conformar con verlo zafarse de posibles combates. También puedo asegurar que mucho ansiamos ver a Braun como campeón –de lo que sea– pero que tenga un cinturón en sus manos. Esta noche hubiéramos podido ver como se cumplían dos sueños, pero era mucho pedir.

Damian Priest al fin encontró un rival digno y ese fue Elias.
Basándonos en las últimas semanas que ha tenido el recién llegado de NXT, parecía que iba a ser invencible. Al parecer solo necesitaba el rival perfecto. Si bien sigue teniendo una racha invicta, Elias no se la hizo fácil durante su enfrentamiento.
Además de tener una fuerza física extraordinaria, el cantautor estudio el estilo de lucha de Priest. Cada llave y movimiento fue recibida con un contraataque, lo que hizo que el combate durara muchísimo más que las luchas pasadas de Damian. Por un momento también parecía que Bad Bunny –así es, todavía no se va– tendría que intervenir si las cosas no mejoraban para su amigo; ni siquiera intervino cuando Jaxson Ryker se metió a la lucha.

Charlotte Flair venga a Asuka
La semana pasada la campeona de Raw fue lesionada tras ser pateada en la cara por Shayna Baszler. Esto arruinó los planes de Charlotte Flair, quien quería retar a su ex compañera después de que la rivalidad con Lacey Evans quedara en pausa.
A pesar de ser atacada por la campeonas en pareja antes de que comenzara formalmente la lucha, Flair no tardó en darle la vuelta al combate. Fácilmente lo ganó y vengó a Asuka.
Lo que sigue para la hija de Ric Flair es esperar que la campeona se recupere y regrese a la marca roja para formalmente retarla, pero el combate que busca en WrestleMania no será fácil de conseguir. Rhea Ripley llegará a Raw próximamente y lo primero que hará será buscar una oportunidad por el campeonato.

Retribution se enfrenta a Riddle y Lucha House Party
Cada vez está más cerca el fin de Mustafa Ali y eso me da mucha satisfacción. Nunca fue buen líder para Retribution y el mensaje del grupo nunca lo aplicó con sus propios compañeros.
Esta semana Slapjack, Mace y T-Bar se enfrentaron –y perdieron– contra Riddle y Lucha House Party en uno de los combates más cortos de la noche. Después de la derrota Mustafa Ali le exigió a Riddle que se quedara en el ring para que pudiera enseñarle a sus subordinados cómo es que se hace.
Si bien la participación de Ali duró más de lo que el resto de Retribution en la lucha anterior, si no hubiera recibido ayuda de sus compañeros no hubiera vencido a Riddle. Como era de esperarse, Mustafa no les agradeció y así le echó más leña al fuego que será su destrucción.


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